domingo

INTEGRIDAD


 Un extracto de John Main OSB, “Integridad”, PALABRA HECHA CARNE (Norwich: Canterbury, 2009), págs. 55-56.


A menudo parece que vivimos a toda velocidad mientras en nuestro corazón reside la llama interior esencial del ser. Nuestra prisa suele extinguirla. Pero cuando nos sentamos a meditar, en quietud y sencillez, la llama comienza a arder con fuerza y ​​firmeza. Al dejar de pensar en términos de éxito y autoimportancia, la luz de la llama nos ayuda a comprendernos a nosotros mismos y a los demás en términos de luz, calidez y amor.


El mantra nos lleva a este punto de quietud donde la llama del ser puede arder con fuerza. Nos enseña lo que sabemos, pero que con frecuencia olvidamos: que no podemos vivir una vida plena a menos que esté cimentada en un propósito subyacente. La vida tiene un significado y un valor supremos que solo se descubren realmente en la quietud y firmeza del ser, que es nuestro arraigo esencial en Dios. Es terriblemente fácil dejar que la vida se convierta en mera rutina. Los roles pueden fácilmente ocupar el lugar del ser. Caemos en el juego de roles rutinarios de estudiante, madre, esposo, gerente, monje o lo que sea... Jesús vino a decirnos que la vida no se trata de jugar roles ni de ser un funcionario de algún sistema. Se trata del significado y el propósito que sentimos en lo más profundo de nuestro ser más quieto. Nuestro valor surge, no de lo que hacemos en una imagen de nosotros mismos, sino de quiénes somos en nosotros mismos. [...]


Debemos estar abiertos al amor que nos redime de la ilusión y la superficialidad. Debemos vivir desde esa santidad personal infinita que poseemos como templo del Espíritu Santo. Debemos descubrir que el mismo Espíritu que creó el universo habita en nuestros corazones y, en silencio, ama a todos. Este es el propósito de cada vida.